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El Monedero: cómo hacer un presupuesto que sí funcione y no abandonar a la semana

Hacer un presupuesto mensual suele ser uno de los propósitos financieros más comunes. Sin embargo, para muchas personas también termina siendo uno de los más frustrantes: se diseña con entusiasmo, se sigue durante algunos días y, ante el primer imprevisto, se abandona.

Para David Perez-Reyna, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, el problema no es la falta de disciplina, sino que “la mayoría de los presupuestos nacen mal diseñados y, por eso, colapsan rápidamente”.  

Según el experto, los errores más frecuentes se repiten una y otra vez. “La gente suele sobreestimar sus ingresos, esperando que llegue más dinero del que realmente entra, y subestimar sus gastos, olvidando pequeñas compras que, sumadas, pesan mucho al final del mes”, explica. A esto se suma otro fallo clave: “tratar el ahorro como lo que sobra, cuando en realidad debería ser una prioridad desde el primer día”.

Presupuestar con realismo, no con optimismo 

El primer principio para que un presupuesto funcione es ser conservador. En palabras de Perez-Reyna, esto significa “sobreestimar los gastos y subestimar los ingresos”. De esta manera, el presupuesto tiene un margen de maniobra frente a variaciones inevitables.

Finanzas personales
Finanzas personales Foto:iStock

Por ejemplo, una persona que gana $3.800.000 mensuales y tiene gastos fijos como arriendo, servicios, transporte y mercado podría cometer el error de presupuestar cada rubro con cifras exactas.

Si usted asume que el mercado costará exactamente $800.000 o que los servicios no variarán, cualquier aumento desajusta todo el mes”, señala el profesor. Por eso, recomienda inflar ligeramente esos montos: “Presupuestar $900.000 para mercado o $280.000 para servicios no es exagerar, es anticiparse a la realidad”.

El ahorro no es lo que sobra 

El segundo principio es cambiar la lógica tradicional del ahorro. “Si usted espera ahorrar lo que quede al final del mes, probablemente no va a ahorrar nada”, advierte Perez-Reyna. En su lugar, propone tratar el ahorro como un gasto fijo más.

El ahorro debe separarse apenas llega el salario, como si fuera una cuenta que hay que pagar sí o sí”, afirma. Aunque el porcentaje depende de cada situación, el economista sugiere un punto de referencia: “Un 15 % es una buena guía inicial”. En el ejemplo planteado, esto significaría apartar $570.000 de inmediato, antes de empezar a gastar.

Finanzas personales
Finanzas personales Foto:iStock

El presupuesto debe incluir los imprevistos 

Otro error común es asumir que todo saldrá según lo planeado. Para el experto, esto es una de las principales razones por las que los presupuestos fracasan. “Siempre pasa algo: se daña el computador, la nevera deja de funcionar o aparece un gasto médico inesperado”, señala.

Por eso, recomienda destinar un rubro específico para emergencias. “Apartar $300.000 mensuales para imprevistos no es pesimismo, es realismo”, afirma. Este colchón evita que una emergencia obligue a endeudarse o a desbaratar todo el plan financiero.

Pensar más allá del mes 

Un presupuesto sólido no solo contempla ingresos y gastos mensuales, sino también aquellos que ocurren una o dos veces al año. Perez-Reyna pone como ejemplo la prima semestral o el pago de impuestos. “Un error común es ignorar estos gastos futuros y sorprenderse cuando llegan”, advierte.

Si una persona sabe que deberá pagar $1.600.000 de renta en agosto, lo sensato es empezar a ahorrar con anticipación. “Apartar $200.000 mensuales durante varios meses distribuye el impacto y evita que un solo mes destruya la estabilidad financiera”, explica. Además, este enfoque permite generar rendimientos sobre ese dinero ahorrado.

Dinero colombiano
Dinero colombiano Foto:IStock

La clave: suavizar el consumo en el tiempo 

En el fondo, un buen presupuesto busca evitar altibajos extremos. “La lógica es permitir un consumo más estable, sin meses de abundancia seguidos de meses de escasez”, resume el profesor. Para ello, lo ideal es alinear el ahorro con los distintos horizontes de gasto: corto plazo para emergencias, mediano plazo para compromisos previsibles y largo plazo para metas como vivienda o educación.

No obstante, Perez-Reyna aclara que no se trata de empezar por lo más complejo. “Antes de pensar en grandes planes financieros, hay que dominar lo básico: un presupuesto mensual conservador, con el ahorro como prioridad y con espacio para imprevistos”, concluye. Ese, asegura, es el verdadero secreto para que el presupuesto funcione… y no termine abandonado a la semana.

Fuente:https://www.portafolio.co/mis-finanzas/ahorro/el-monedero-como-hacer-un-presupuesto-que-si-funcione-y-no-abandonar-a-la-semana-485540

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