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El auditor y la incertidumbre

El mundo empresarial se encuentra en un momento de turbulencia permanente. Situaciones que durante décadas se consideraron excepcionales (crisis financieras, pandemias, conflictos geopolíticos) ahora se han convertido en la norma. Para los líderes ejecutivos y, especialmente, para los auditores y los profesionales de riesgos, el desafío ya no es predecir el futuro, sino desarrollar la capacidad organizacional para prosperar en múltiples futuros posibles simultáneamente.

El rol del auditor se ha transformado. Ya no son «guardianes» que protegen de peligros conocidos, sino arquitectos de resiliencia que diseñan sistemas capaces de adaptarse y crecer ante la adversidad.

61%

considera la resiliencia como la característica más importante

73%

afirma que deben prepararse para múltiples futuros simultáneamente

1.050

líderes de alto nivel en 10 mercados globales encuestados por BDO

Según el Informe[1] Techtonic States 2025 de BDO, un 61 % de los líderes empresariales globales considera que la resiliencia es la característica más importante de su organización. Este dato refleja un cambio de paradigma: la planificación tradicional basada en un único escenario (el «mejor caso» o el «peor caso») ha quedado obsoleta. En su lugar, el 73% de los directivos encuestados afirma que sus organizaciones deben prepararse para múltiples futuros potenciales de forma simultánea. El aumento de las tensiones geopolíticas, la aceleración de la adopción tecnológica (especialmente la IA generativa) y los cambios en las condiciones macroeconómicas han creado un cóctel de volatilidad.

De acuerdo con el informe, para entender la complejidad del futuro, BDO encuestó a 1.050 líderes de alto nivel en 10 mercados globales y sintetizó cuatro escenarios potenciales para 2028. Cada uno exige un enfoque de gestión de riesgos radicalmente diferente.

🌍 Mundo Fragmentado

52% cree que ya operamos en este escenario

Un entorno empresarial con mercados profundamente segmentados debido a la volatilidad de las políticas, alianzas geopolíticas cambiantes y la interrupción constante de las cadenas de suministro. Muchas empresas han sido tomadas por sorpresa debido a sistemas de alerta temprana insuficientes y una excesiva dependencia de proveedores previamente estables. Por ello, se necesitan planes de contingencia ágiles y un monitoreo constante de los cambios regulatorios y comerciales.

🔀 Mundo Dividido

33% prevé que se haga realidad para 2028

Una bifurcación geopolítica que crea dos modelos económicos en competencia: Occidente vs. Oriente. Esto implica estándares regulatorios divergentes, fragmentación tecnológica (por ejemplo, en semiconductores o IA) y enfoques distintos para el cumplimiento normativo. Las organizaciones tendrían que operar en sistemas económicos incompatibles, con requisitos de cumplimiento en conflicto y métricas de rendimiento diferentes. La gobernanza y el cumplimiento se vuelven extremadamente complejos. Se requiere una estrategia dual para navegar en ambos bloques sin incurrir en sanciones o pérdida de reputación.

⚡ Mundo Acelerado

8% espera que ocurra

Caracterizado por el rápido avance tecnológico y redes globales alineadas (a pesar de las tensiones). La IA, la automatización y la digitalización transforman industrias enteras a una velocidad vertiginosa. Es el que requiere la mayor preparación técnica. Se deben gestionar los desafíos de gobernanza de la IA, la adaptación acelerada de la fuerza laboral y el aumento de las vulnerabilidades de ciberseguridad. La ciberseguridad y la ética en la IA se convierten en prioridades máximas. La falta de agilidad digital puede dejar a la empresa obsoleta en cuestión de meses.

🌿 Mundo Sostenido

7% — el menos probable

Una adopción tecnológica medida y liderada por humanos, con un cambio gradual. Aunque parece menos disruptivo, conlleva un riesgo oculto: la complacencia. Las organizaciones optimizadas para el cambio gradual pueden carecer de la agilidad para responder a choques externos repentinos (como una crisis energética o un nuevo conflicto). El riesgo principal es la vulnerabilidad a disrupciones súbitas. Se debe mantener un estado de alerta y flexibilidad, incluso en tiempos de calma.

El objetivo no es adivinar qué escenario ocurrirá, sino construir una organización que pueda tener éxito en cualquiera de ellos (o en versiones híbridas). Para ello, el informe de BDO propone seis pilares fundamentales:

🔔 Sistemas de Alerta Temprana

Ir más allá de los indicadores financieros tradicionales e integrar señales geopolíticas, tecnológicas y regulatorias.

🖥️ Agilidad Digital

La tecnología como habilitador de la resiliencia, no como cuello de botella. Fomentar el uso por parte de los empleados y crear sistemas adaptables.

🔗 Diversificación de la Cadena de Suministro

La dependencia de una sola fuente o región es un riesgo existencial en todos los escenarios.

🛡️ Mejora de la Ciberseguridad

El 76% espera mayor riesgo cibernético por fragmentación y el 68% cita los avances tecnológicos como multiplicador de amenazas. Pilar no negociable.

💰 Flexibilidad Financiera

Mantener recursos no solo para protegerse, sino también para aprovechar oportunidades.

🤝 Comunicación y Confianza

La confianza es el lubricante de la crisis. Las relaciones con grupos de interés deben construirse en tiempos de estabilidad.

Las organizaciones que tendrán éxito serán aquellas que traten la incertidumbre como una nueva normalidad. Los fundamentos del negocio siempre serán relevantes, pero la capacidad de adaptarse rápidamente será lo que distinga a los líderes del mañana.

Teniendo en cuenta lo anterior, tanto los auditores como los profesionales del riesgo deben pasar de ser protectores contra riesgos conocidos a arquitectos de resiliencia. Esto implica: integrar la gestión de riesgos con la planificación de escenarios desde el inicio de cualquier iniciativa estratégica; poner a prueba las iniciativas estratégicas frente a los cuatro escenarios (y sus híbridos) para identificar supuestos frágiles y construir alternativas robustas y abandonar la comodidad de la previsibilidad y adoptar marcos que asuman la incertidumbre como una ventaja competitiva. Las organizaciones que tendrán éxito serán aquellas que traten la incertidumbre como una nueva normalidad en la cual navegar indefinidamente. Los fundamentos del negocio (calidad, valor, entrega fiable) siempre serán relevantes, pero la capacidad de adaptarse rápidamente será lo que distinga a los líderes del mañana y allí los auditores, juegan un papel importante en virtud de su conocimiento y trabajo.

Fuente:https://www.auditool.org/blog/control-interno/el-auditor-y-la-incertidumbre