El déficit podría superar el 7% del PIB, mientras el Gobierno busca créditos y ajusta el presupuesto nacional.
El terremoto de magnitud 7,4 que afectó al país tendría un impacto directo limitado sobre el PIB nacional, pero provocaría una contracción de entre 3% y 4% en las economías regionales golpeadas, según un análisis elaborado por VT Markets.
El documento, firmado por Alfredo Marentes, analista de mercados de la firma, advierte que la emergencia tendrá efectos diferenciados. Mientras la economía colombiana mantendría su trayectoria de crecimiento, los territorios afectados enfrentarán una caída más profunda de su actividad.
El sismo ocurrió el 10 de agosto y tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó. El movimiento afectó 15 departamentos y más de 430 municipios, entre ellos Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia.
La emergencia dejó daños severos en viviendas, hospitales, colegios, carreteras y aeropuertos. Ante la magnitud del evento, el Gobierno declaró el desastre y la emergencia económica nacional, abriendo un periodo de atención inmediata que deberá continuar con la reconstrucción.
Impacto del terremoto sobre el PIB nacional y las economías regionales
Oxford Economics estima que el impacto directo del terremoto se ubicaría entre 0,2% y 0,4% del PIB nacional, equivalente a un rango de US$990 millones a US$1.980 millones. Bajo ese escenario, el efecto agregado sería moderado.
La firma conserva su previsión de crecimiento económico de 3% para 2026 y de 2,5% para 2027. Esta proyección supone que el aumento del gasto público compensará parte de la demanda privada perdida después de la emergencia.
La situación regional será más compleja. BBVA proyecta una contracción de entre 3% y 4% del PIB en los departamentos afectados, debido a la interrupción de actividades productivas y a los daños sufridos por la infraestructura económica y social.
En el corto plazo, las zonas golpeadas enfrentarán un doble efecto: una disminución de la actividad y un aumento del gasto público destinado a la atención de la emergencia. Esta combinación ampliará las diferencias entre el desempeño nacional y el regional.
El análisis prevé que, durante los siguientes seis a 24 meses, aparecerá un “efecto de sustitución”. La inversión en reconstrucción comenzaría a compensar parte del consumo y de la inversión privada que desaparecieron como consecuencia directa del terremoto.
BBVA calcula que la recuperación regional podría comenzar entre finales de 2026 e inicios de 2027. Sin embargo, el restablecimiento completo de viviendas, servicios e infraestructura requerirá un esfuerzo considerablemente más prolongado por parte del Estado y del sector privado.
Reconstrucción podría costar hasta $40 billones y ampliar el déficit fiscal
La principal alerta macroeconómica está concentrada en las finanzas públicas. Los gastos de reconstrucción se estiman entre $20 billones y $40 billones, equivalentes a un rango de 1% a 2,2% del PIB, según las referencias recopiladas por VT Markets.
Las estimaciones corresponden a cálculos de BTG Pactual, el Departamento Nacional de Planeación y Asocapitales. El esfuerzo deberá financiar la recuperación de viviendas y la intervención de hospitales, colegios, carreteras, puentes, aeropuertos y otros activos públicos afectados.
El déficit fiscal, que ya se encuentra cerca del 7% del PIB para 2026, podría aumentar por las nuevas necesidades presupuestales. Hacienda deberá ajustar y volver a presentar el presupuesto antes de finalizar el mes, incorporando los costos asociados con la emergencia.
El Gobierno también busca fuentes adicionales de financiamiento. Entre ellas aparecen los créditos con organismos multilaterales y un primer desembolso de US$200 millones del Banco Mundial, destinado a respaldar la respuesta y las primeras etapas de recuperación.
Este esfuerzo se produce en un país ubicado dos escalones por debajo del grado de inversión, con una deuda cercana al 65% del PIB. La mediana de los países comparables se encuentra alrededor del 45%, según el documento.
Fitch advirtió que el déficit podría superar el 7% del PIB y requerir un ajuste de hasta cuatro puntos para mejorar la perspectiva crediticia. La calificadora solo evaluaría un cambio hacia finales de 2027, por lo que una mejora inmediata resulta improbable.
En las entidades territoriales no se anticipan rebajas inmediatas de calificación debido a los colchones de ahorro acumulados previamente. Sin embargo, las administraciones regionales enfrentarán una mayor presión crediticia mientras financian obras y atienden los daños causados por el terremoto.
Construcción, vivienda y aseguradoras concentrarán los efectos económicos
Los sectores más expuestos incluyen construcción, cemento, acero, vivienda, salud, educación, transporte, logística y agroindustria cafetera. También aparece el sector asegurador, ante el mayor episodio de siniestralidad catastrófica registrado en Colombia durante más de dos décadas.
El documento señala que más de 45.000 viviendas resultaron afectadas, junto con más de 300 centros de salud y más de 3.200 sedes educativas. Los cierres de vías y aeropuertos también presionan el transporte de personas, mercancías e insumos.
Las constructoras podrían entrar en una fase de reactivación sostenida. El Ejecutivo convocó a las principales compañías y gremios para participar en el plan de reconstrucción, que tendrá un horizonte de obras de cinco o seis años en vivienda e infraestructura.
Terremoto en Colombia Foto:Sergio Cárdenas / Portafolio
Ese proceso podría favorecer a las empresas con capacidad para ejecutar proyectos en las zonas afectadas. Cementeras, constructoras y proveedores de materiales tendrían un sesgo positivo, mientras la reconstrucción también podría atraer inversión hacia actividades relacionadas con energía y servicios esenciales.
Para las aseguradoras, el efecto será mixto. Los daños físicos se estiman entre US$6.400 millones y US$9.600 millones, pero la baja penetración de los seguros catastróficos para vivienda limitaría la exposición directa de estas compañías frente al total de pérdidas.
VT Markets anticipa que el evento podría acelerar la demanda de coberturas contra terremotos y presionar al alza las tarifas. En los mercados, la deuda soberana y los papeles de empresas ubicadas en las zonas golpeadas podrían enfrentar primas de riesgo mayores.
Por ahora no se observa una salida generalizada de capitales. El peso tampoco ha presentado una reacción disruptiva atribuible al terremoto y continúa respondiendo principalmente al comportamiento del dólar global, los precios del petróleo y el apetito internacional por activos emergentes.
El reto será combinar la recuperación regional con el manejo de las cuentas públicas. Aunque la reconstrucción ayudará a recuperar parte de la actividad perdida, su duración y costo dejarán una presión prolongada sobre el endeudamiento y la infraestructura fiscal de los territorios.
Fuente:https://www.portafolio.co/economia/finanzas/terremoto-tendria-impacto-limitado-en-pib-nacional-pero-golpeara-entre-3-y-4-economias-regionales-500951
