Expertos explican rangos de ahorro por etapas de vida y por qué la constancia pesa más que el porcentaje ideal.
Determinar cuánto se debe ahorrar a lo largo de la vida no tiene una única respuesta, pero sí algunas orientaciones clave pueden ayudar a organizar las finanzas personales.
De acuerdo con Santiago Rodríguez Raga, profesor de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes, el punto de partida es entender que “el ahorro es el concepto más relevante de las finanzas personales”, pues de este dependen múltiples decisiones económicas a lo largo del tiempo.
En ese sentido, el experto advierte que en Colombia existe un rezago importante en esta materia. “En Colombia el nivel de ahorro es bajo, de un lado por dificultades económicas de las personas y de otro lado por la falta de hábito para ahorrar”, explica. Esta combinación de factores ha llevado a que muchas personas no cuenten con respaldo financiero suficiente, lo que refuerza la idea de que ahorrar no debería verse como una opción, sino como una necesidad.
Más allá de la teoría, el ahorro cumple funciones concretas en la vida cotidiana. Según Rodríguez Raga, permite alcanzar metas como estudiar, emprender o adquirir bienes, pero también cumple un rol preventivo. “Otra es la constitución de un fondo de emergencia, que apoya a las personas ante situaciones como la pérdida del trabajo o un gasto médico inesperado”, señala. A esto se suma su importancia en la vejez, dado que los ingresos pensionales suelen ser insuficientes.
Frente a este panorama, desarrollar el hábito se vuelve fundamental. El académico recomienda iniciar con acciones simples pero consistentes. “Tan pronto se recibe el salario, debemos separar el valor de ahorros en una cuenta aparte de manera que no lo podamos gastar fácilmente”, afirma. Esta práctica, acompañada de mecanismos como la automatización, puede marcar la diferencia en la disciplina financiera y facilitar el cumplimiento de objetivos en el mediano y largo plazo.
De hecho, el componente emocional también juega un papel relevante en este proceso. “Ahorrar con un propósito específico es más motivante y el esfuerzo se ve recompensado”, indica. Tener claridad sobre el destino del dinero permite sostener el hábito en el tiempo, incluso en contextos económicos adversos, donde la tentación de destinar esos recursos a gastos inmediatos puede ser mayor.
Ahora bien, uno de los interrogantes más frecuentes es cuánto se debería ahorrar. En este punto, el experto es claro en señalar que no existe una fórmula universal. “No existe una regla única de qué porcentaje se debe ahorrar”, afirma, al tiempo que precisa que esta decisión depende de variables como la edad, el nivel de ingresos, la estabilidad laboral, la carga familiar y el nivel de endeudamiento de cada persona.
Aun así, sí es posible identificar tendencias generales a lo largo del ciclo de vida. En las primeras etapas laborales, entre los 20 y 30 años, el énfasis está en construir el hábito. “Lo importante es crear un hábito de ahorro y construir un fondo de emergencia”, explica, con porcentajes que pueden oscilar entre el 10% y el 30%, dependiendo de cómo evolucionen los ingresos en esos primeros años.
Posteriormente, entre los 30 y 45 años, el aumento en los ingresos permite avanzar hacia objetivos más ambiciosos. En esta etapa, según el profesor, el objetivo es consolidar un patrimonio con la adquisición de bienes y con un portafolio de inversiones, además, comenzar el ahorro para el retiro”. Aquí, los niveles de ahorro pueden ubicarse entre el 10% y el 35%, ajustándose a la realidad financiera de cada hogar.
Finalmente, en la etapa previa a la jubilación, entre los 45 y 60 años, el enfoque cambia hacia la preparación definitiva para el retiro. “Si no se tiene un valor adecuado de ahorro para el retiro, será necesario acelerar el ahorro con este destino”, advierte. En estos casos, los porcentajes pueden aumentar hasta un rango entre el 15% y el 40%, reflejando la urgencia de fortalecer el respaldo económico en la vejez.
En conjunto, estas dinámicas muestran que el ahorro está estrechamente ligado a la evolución de los ingresos y la estabilidad laboral. “Las personas ahorran más a medida que ganan más y a medida que se acercan a sus años de mayor estabilidad laboral”, concluye Rodríguez Raga. Sin embargo, insiste en que no se trata de esperar el momento ideal, sino de empezar cuanto antes, entendiendo que “ahorrar no es un lujo de quienes tienen un ingreso alto, es una real posibilidad de toda la población”.
Fuente:https://www.portafolio.co/mis-finanzas/ahorro/el-monedero-cuanto-deberia-ahorrar-segun-su-edad-e-ingresos-guia-practica-para-ordenar-sus-finanzas-personales-490541
